Movimiento e inclusión: conectar con el entorno sin barreras cuidando la naturaleza

No hacen falta infraestructuras nuevas, sino voluntad para abrir caminos que ya existen

En los últimos años el deporte al aire libre ha ganado protagonismo como herramienta clave para el bienestar físico y emocional. Caminar por entornos naturales y respirar aire puro tiene efectos positivos demostrados. Sin embargo, para muchas personas con discapacidad este camino sigue presentando demasiadas barreras.

En algún momento parece que dejamos de mirar hacia afuera para mirar solo hacia dentro, con un teléfono en la mano y la cabeza agachada. Mientras los estudios avanzan y siguen demostrando beneficios de la conexión con la naturaleza, nosotros cada vez nos desconectamos más de ella. Ha llegado el momento de cambiar el foco.

Da igual la condición, cualquier persona puede tener acceso a este camino lleno de oportunidades y beneficios:

  • Mejora física y de movilidad.
  • Bienestar emocional y autoestima.
  • Conexión con el entorno natural.
  • Socialización e inclusión.

Sin embargo, todavía existen muchos obstáculos que dificultan este acceso. Obstáculos que, en muchas ocasiones, podrían resolverse con voluntad y colaboración.

Es importante no perder de vista el cuidado de la naturaleza. La inclusión no significa transformar los entornos naturales a nuestro antojo, sino encontrar maneras respetuosas de hacerlos accesibles sin alterar su naturaleza. Muchas veces no se trata de modificar, alterar ni construir más, sino de cuidar mejor lo que ya existe: mantener senderos, señalizar rutas o eliminar pequeños obstáculos que permitan que más personas puedan disfrutar del entorno sin que este pierda su equilibrio.

Nos encontramos con falta de adaptabilidad en rutas sencillas que podrían ser accesibles fácilmente sin alterar la naturaleza, simplemente cuidándola y manteniéndola. También existe escasa información sobre actividades inclusivas en entornos naturales y una falta de recursos o herramientas adaptadas.

Sin embargo, ya existen soluciones que permiten acercar la naturaleza a muchas más personas: herramientas de movilidad adaptada – como la silla Joëlette – o proyectos que buscan abrir caminos sin alterar el entorno natural, simplemente limpiando senderos y manteniendo rutas accesibles y cuidadas.

Pero para que estas iniciativas crezcan y lleguen a más personas, también necesitan ser contadas. Dar visibilidad a estos proyectos es fundamental, y ahí es donde Anclaris pone el foco: documentando experiencias, grabando historias y dando voz a quienes trabajan por un mundo y una naturaleza más inclusiva. A través de la cámara y de herramientas tan potentes como las redes sociales, buscamos amplificar su alcance y ayudar a que estas iniciativas sigan abriendo camino.

Muchas veces, lo que realmente falta no son medios, sino ganas y unión para hacerlo posible.

En Anclaris creemos que este es el camino. Por eso apostamos por impulsar actividades que acerquen la naturaleza, la cultura y el deporte a todas las personas, colaborando con asociaciones y profesionales que llevan años trabajando en este ámbito y creando nuevas oportunidades.

Esto abre un mundo lleno de posibilidades y proyectos por desarrollar.

Y estamos dispuestos a escucharlos y hacerlos realidad.

Porque la naturaleza siempre ha estado ahí para todos y cada opción que se abre, cada historia que se cuenta y cada proyecto que se comparte nos acerca a un objetivo común: una naturaleza inclusiva y sostenible.