Resuelvo problemas en las alturas. Ya sea para reparar, mantener, equipar, guiar o grabar y contar historias. Utilizando, entre otras cosas, cuerdas, desarrollo mi trabajo en el ámbito de los trabajos verticales, el guiado en aventuras extremas y los proyectos audiovisuales. Trabajo tanto para grandes y pequeñas empresas, clubes, asociaciones, comunidades de vecinos, particulares y eventos en general.
Soy Alex Gras y mi relación con este oficio no nace sólo de la precisión técnica y el movimiento, sino de una forma de ser inquieta y de una vida entera ligada a la montaña y a la aventura. Desde muy pequeño crecí viajando y en contacto directo con la naturaleza. Mi familia tenía una autocaravana desde que yo era niño, y tuve la suerte de vivir una infancia llena de viajes y experiencias que marcaron mi manera de entender el mundo.
Antes de que existieran las redes sociales, ya sentía la necesidad de observar, comprender y documentar. En aquella época hubo referentes muy claros para mí, como Sebastián Álvaro, con su programa Al filo de lo imposible, o Félix Rodríguez de la Fuente, con su amor por la naturaleza. Como a tantos jóvenes de aquella generación, esas historias nos enseñaron a mirar el mundo con curiosidad y respeto. Valores que sigo aplicando hoy en cada proyecto.
De niño grababa con una cámara Hi8, aprendiendo a explicar lo que veía. Más adelante llegaron los deportes, las cuerdas y el aprendizaje en roca y ríos, en una época en la que la montaña era la principal escuela y la ética tenía un peso fundamental.
Paralelamente, siempre tuve facilidad para el manejo de herramientas y una inquietud constante por aprender haciendo y practicando. Probé distintos caminos profesionales y técnicos, trabajando con mis manos, entendiendo cómo funcionan las cosas y cómo repararlas. Con el tiempo, ese conocimiento práctico se fue uniendo de forma natural al trabajo con cuerdas, y ahí encontré un punto clave; resolver problemas reales en lugares donde no siempre se puede acceder de forma convencional. Así fue como el acceso por cuerdas dejó de ser solo una técnica para convertirse en una forma eficaz de aportar soluciones.
Con los años entendí que la aventura iba más allá de un deporte. Viajé, exploré nuevos caminos y descubrí que lo que realmente me movía era aprender, vivir experiencias reales y contarlas con honestidad. Ese recorrido me llevó a formarme también en el ámbito audiovisual, uniendo conocimiento, sensibilidad y narrativa. Hoy combino estos tres mundos, altura, aventura y creación audiovisual, con una misma filosofía, compromiso, constancia, eficiencia, confianza y buenos hábitos.